Minimalismo aplicado al marketing

La primera vez que oí hablar de minimalismo como concepto fue aplicado al mundo del arte y del diseño. Como ocurre con tantas otras tendencias, el arte abre camino a una nueva forma de ver y de hacer las cosas y les pone nombre, pero antes que nombre, les da sentido; las expresa de tal forma que consigue moldearlas hasta que tienen cabida en nuestras mentes. Pido perdón, aquí una servidora (amante del arte y de la creatividad donde las haya) que se ha permitido divagar un poco antes de ir al grano de este post: ¿qué es exactamente esta tendencia en boga y cómo podemos aplicarla al marketing?

 

minimalismo

¿Qué es el minimalismo?

Nuestra RAE dice que el minimalismo es la «tendencia estética e intelectual que busca la expresión de lo esencial eliminando lo superfluo». Y nuestra cultura popular no se aleja mucho de esta definición, aplica el concepto a la estética, a la decoración; sin embargo, la tendencia que se está extendiendo a día de hoy es la del minimalismo como estilo de vida, en definitiva, aprender a vivir con lo imprescindible para poder vivir mejor y de forma más consciente.

La importancia del menos es más

Menos es más es una frase a la que se recurre mucho en diferentes disciplinas desde que la pronunció por primera vez el arquitecto Mies Van der Rohe en un intento de transmitir el movimiento minimalista aplicado a la arquitectura. Hoy en día, en un mundo abarrotado de información y marcado por un ritmo frenético en los comportamientos sociales, cada vez cobra más importancia la aplicación de este principio. Como usuarios y consumidores huimos de todo lo que suponga un esfuerzo extra para nuestro cerebro y optamos por seleccionar aquella información que comunica más con menos elementos. 

Minimalismo y marketing

No es difícil relacionar minimalismo y marketing si partimos del hecho de que vivimos en la era de la sociedad líquida; un concepto que, según el sociólogo Bauman, define el tipo de relaciones que tenemos en la época actual como efímeras y poco sólidas; que huyen de lo eterno y lo trascendental para dar paso a algo más provisional, ansioso y rápido. 

Y, ¿por qué hablo de relaciones sociales ahora? No, no he vuelto a divagar; las estrategias de marketing se basan en la relación del cliente con la marca, siendo la comunicación la principal herramienta que tenemos para generar vínculos y crear o fortalecer esa relación. Si aterrizamos esta idea en la práctica, podemos definir un tipo de marketing minimalista basado en estos preceptos:

  • No hay marketing sin estrategia: Es una guía en un marketing minimalista que ayuda a esclarecer los objetivos y las tácticas necesarias para conseguirlos sin rodeos.
  • Simplificación en los procesos de trabajo: La automatización es una forma de evitar perderse en la complejidad de ciertos procesos para que los recursos humanos puedan centrarse en el core de negocio y dedicarse a aquellas áreas donde aportan valor.
  • La implementación es secuencial: El paso a paso es fundamental a la hora de aplicar el minimalismo al marketing. Querer abarcar diferentes técnicas de forma simultánea puede suponer perder el foco de lo que realmente funciona y lo que no.
  • La calidad siempre se prioriza a la cantidad: Este es un precepto especialmente aplicable al marketing de contenidos. Generar una gran cantidad de contenidos para el blog o para redes sociales no puede ser una estrategia a seguir si esos contenidos no tienen un valor real y diferencial para la audiencia.
  • Reportes simples, claros y concisos: Perder el tiempo en informes tediosos y complejos significa desaprovechar recursos y dificulta la toma de decisiones.
  • Optimización de recursos: En un marketing minimalista no tiene sentido emplear una gran cantidad de recursos sino optimizar los que se tienen y enfocarse en las tareas más esenciales antes de dar paso a otras más accesorias.
  • Conecta con la esencia: Una de las máximas en The Soul Designs es que hay que reinventarse siempre, pero nunca perder la esencia. Toda estrategia que se lleve a cabo debe conectar con la esencia o el alma del negocio y conservarla para perder el foco de aquello que lo hace único y especial.
  • Creatividad como herramienta de comunicación y diferenciación: Buscar alternativas de enfoque o soluciones a las limitaciones de la comunicación, a través de la creatividad, es la clave de cualquier estrategia de marketing; más aún cuando hablamos de una estrategia minimalista que cuente con el menor número de recursos y elementos posible.

Ahora que ya tienes una visión de lo que es el minimalismo aplicado al marketing, cuéntanos, ¿vas a aplicarlo? Si es así, estamos a tu disposición para acompañarte en este vuelo.

 

Redacción: Tania Caro

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